Una vida sin tiempo para nada, demasiado sedentaria e hiperconectada, no existe la receta mágica para mejorar nuestra salud de la noche a la mañana, pero sí se pueden integrar en el día a día pequeños hábitos adaptados a este ritmo frenético que nos ayuden a vivir mejor y más sano.

Si quieres añadir un nuevo hábito en tu vida que te ayude a potenciar tu salud y reforzar tu sistema inmunológico, este es un breve resumen de lo que podrías hacer:

  • Cuando te levantes toma un vaso de agua tibia con limón (ayuda a alcalinizar la sangre, barrer toxinas y depurar el hígado).
  • Después continúa con un batido verde, variando las hojas cada día y utilizando también zanahoria y remolacha.
  • Cuando tengas hambre de verdad toma un desayuno nutritivo y saludable.

¿Qué tiene que tener un buen batido?

Un buen batido verde debe ser agradable al paladar, pero sin que ello suponga un exceso de azúcar, ya que al no contener fibra, puede producir un exceso de glucosa en sangre, con el estrés que esto supone para nuestro páncreas.
Esto lo podemos evitar escogiendo una fruta de bajo índice glucémico, como las manzanas, aunque la piña también es aceptable.

De hojas verdes podemos añadir tantas y tan variadas como nos apetezca, teniendo en cuenta que cuanto más verdes, más clorofila, pero también serán más amargas. Se puede llegar a utilizar una lechuga entera con dos manzanas e incluso añadir otras hojas verdes que nos apetezcan.

A mí me gusta mucho añadir siempre unas ramas de apio y, en su temporada, pepino, ya que ambos son muy remineralizantes y depurativos. Otro ingrediente estrella suele ser el perejil, que utilizo prácticamente cada día, por su alto aporte en hierro y vitamina C.