INFUSIÓN Y DECOCCIÓN

 

 

 Los conceptos de infusión y decocción son importantes para sacar un mayor provecho de las propiedades de las plantas.

 

 

Hacer una infusión consiste en verter agua hirviendo sobre la parte más tierna de la planta, hojas o flores y dejar reposar tapado, para que no se evaporen las propiedades de sus aceites, durante 5 a 10 minutos.

 

 

 

La decocción significa hervir las partes más duras de la planta, raíces, tallos, cortezas o semillas. Se mantienen hirviendo a fuego lento durante 3 a 30 minutos y luego se deja reposar otros 10 minutos como mínimo